Divina dualidad…
Brincar desde un quinto piso
para hacer mierda la sensatez
o atacar el destierro
con una nauseabunda
borrachera.
Vacilo…
Más, no me alejo de la idea
de venderle mi alma al diablo,
tal vez por una onzas de olvido
o tan solo una muerte trágica.
Dónde habías estado???... por un momento pensé que desaparecías...
ResponderEliminarYo miro cada noche desde un quinto piso el aleteo de las estrellas y las voces. Cierro los ojos y brinco, pero al abrirlos persiste la cobardía...
No vuelvas a marcharte???